Después de mucho tiempo, años, se terminó. Fué dificil y doloroso, esa sensación de angustia e incertidumbre no me dejaba ni por un instante. No sabía que me pasaba, o no quería saber. El cuerpo comenzaba a manifestarse, iba a abrir los ojos quiera o no. Después de noches, muchas noches de llanto sin saber que era lo que dolía tanto, sin encontrarle explicación a ese nudo en la garganta, y dos lipotimias en mi haber, se terminó.
Y ahora, un año y medio después, me encuentro en el mismo lugar que cuando aquella historia llegaba a su fin. Estoy sola, me siento sola.
Me gustaría tanto conocerte, encontrarte, que nos encontremos... quererte, que me quieras; acompañarte, que me acompañes; elegirte, que me eligas. Estarás ahi? Estarás en algún lado? Espero, deseo que si.
Inevitablemente escribir sobre esto me recuerda a el final de un poema de Mario Benedetti:
"... A veces no me siento tan solo
si imagino mejor dicho si se
que mas allá de mi soledad y de
la tuya otra vez estas vos
aunque sea preguntándote a solas
que vendrá después de la soledad."
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